Los que ocultan su pasado

El SIC? ¿Se llama ahora así? ha iniciado la campaña electoral obsequiándonos con un comunicado de dos folios muy propio de tiempos pasados, vomitando demagogia y poniendo de manifiesto su dudoso pelaje democrático. En definitiva, una necia puesta en escena de su programa electoral para las próximas elecciones sindicales.

Es práctica habitual en muchos tramposos, crear una sociedad para luego ir cambiando de nombre, fundar otras compañías y escapar así a posibles controles, sin pasado alguno. El problema, es que los dueños no pueden cambiar de nombre y siguen con la misma identificación y el mismo careto.

Un ejemplo similar de esta práctica la tenemos en el SIC. Los que llevamos algunos años trabajando en la Caja, hemos podido comprobar cómo este mal llamado sindicato y mal llamado independiente ha pasado a llamarse APECA, APECACSIF, CSIF, APROCAMUR, CSICA, SIC y seguramente algún otro nombre que se queda en el tintero. ¿Pero cuál es el problema? Que debajo de ese cóctel de siglas siguen estando los mismos personajes de siempre: en lo alto, directivos de dudoso perfil democrático, más abajo, excapataces disfrazados de sindicalistas, y en la base unos cuantos delegados que venden ingenuamente la independencia del sindicato como un gran activo. ¿Independencia de quién? Por favor, no hagan reír a sus superiores, no hagan más el ridículo.

Pero las grandes preguntas son: ¿se han enfrentado alguna vez a la Caja? ¿Han presentado alguna vez algún conflicto colectivo? ¿Cuántas huelgas han convocado a favor de los trabajadores? ¿Cuántas denuncias en la Inspección de Trabajo? Por sus hechos los conoceréis. Su discurso es el de siempre: “Los de UGT están a las órdenes de Moncloa”. “Son un sindicato del siglo XIX”. “Son prepotentes”. O cuando se llega a algún acuerdo anuncian que ellos “lo habían pedido antes”. Patético.

No podemos olvidar que muchos de ellos participaron bajos las siglas de APROCAMUR, en la mayor cacería que se recuerda contra la UGT. Directivos, Notarios, y Jefes de Zona y decenas de “sindicalistas independientes” cómplices de todo, pusieron en marcha una maquinaria represiva con el fin de borrar del mapa al sindicato que ha sido, es y será, punta de lanza en cualquier reivindicación y negociación en CajaMurcia. No lo consiguieron, ahí están los resultados elecciones tras elecciones, y algún día se contará con todo detalle y con nombres y apellidos, aquella vergonzosa persecución antidemocrática.

LA UNIÓN GENERAL DE TRABAJADORES lleva más de cien años sin cambiar de nombre, no tenemos nada que ocultar y como cualquier organización respetable (hasta la que habla en nombre de Dios) ha tenido sus aciertos y sus errores, pero todos los afiliados y simpatizantes sabemos que el ideal que persigue este sindicato es la defensa de la clase trabajadora y nos sentimos muy orgullosos de esos ugetistas que sufrieron persecución, destierro y cárcel para que las condiciones de vida de los trabajadores fueran las mejores. ¿Dónde estaban los independientes?

Nuestra independencia nos la da una organización fuerte y centenaria como la UGT, que nos respalda a nivel local, regional y nacional y que no duda en movilizarse en la defensa del trabajador, de la clase que sea, en cualquier rincón de nuestra geografía. Que no te confundan los que no tienen pasado, son como el Guadiana, aparecen y desaparecen pero siempre en el mismo cauce.

Únete a nosotros, como decía Félix Rodríguez de la Fuente: “LA FUERZA DEL LOBO ESTÁ EN LA MANADA”. Juntos podemos.

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