Rincón solidario

Rincón Solidario cede su espacio a ACNUR, la Oficina de Naciones Unidas para los Refugiados, para que nos dé a conocer su historia y proyectos. Como en cada Boletín, la Sección Sindical de UGT en CAJAMURCIA destina 300 euros para apoyar un proyecto solidario. Esta vez será a ACNUR y como siempre te animamos a que colabores con ellos. Conócelos, la vida y el futuro de millones de refugiados dependen de tu ayuda.

Ponte en su lugar. Imagina por un momento qué sería de cualquiera de nosotros si tuviéramos que huir de nuestra ciudad sin nada y sin saber adónde ir. Lo primero que notaríamos es que no podemos satisfacer nuestras necesidades básicas: alojamiento, agua, comida, abrigo, servicios sanitarios y cuidados médicos. El trabajo de ACNUR, la Oficina de Naciones Unidas para los Refugiados, consiste en que los refugiados tengan cubiertas todas estas necesidades. Los refugiados son hombres, mujeres y niños forzados a huir de sus países por miedo a perder sus vidas o su libertad. La mayoría de los refugiados huye de las guerras y de las tensiones étnicas, pero algunos conflictos tienen múltiples facetas: guerra, hambre, sequía, diversidad étnica y falta de libertades democráticas. Muchos refugiados son acogidos en países donde sufren actitudes racistas y penalidades económicas, y otros se refugian en países tanto o más pobres que su lugar de origen.

Actualmente, ACNUR asiste y protege a más de 19 millones de refugiados, garantiza el respeto de sus derechos humanos y se asegura de que no sean devueltos forzosamente a países donde su vida pueda correr peligro. ACNUR lleva a cabo programas específicos para proteger a los grupos más vulnerables, las mujeres, los niños y los ancianos, que representan el 80% de una población refugiada. La Agencia protege también a grupos de desplazados internos, es decir, personas afectadas por la guerra que no han podido salir de su país. Colombia, por ejemplo, se enfrenta a uno de los desplazamientos humanos más grandes del mundo: dos millones de desplazados internos por la violencia y las amenazas de diversos grupos armados. Si la situación de sus países de origen garantiza un retorno seguro, ACNUR pone en marcha programas de repatriación voluntaria, ya que el sueño de la gran mayoría de los refugiados es poder volver a su país. En Afganistán se está produciendo una de las mayores operaciones de repatriación: unos tres millones y medio de afganos han regresado y muchos están colaborando en un programa de reconstrucción de viviendas, por el que ACNUR distribuye puertas, ventanas, vigas y herramientas. Cuando estalla un conflicto se producen desplazamientos masivos de personas. Entonces, los equipos de emergencia de ACNUR se ponen en marcha, buscan un lugar seguro, lejos de la frontera con el país en conflicto, donde instalar campos de refugiados. Hay que montar hospitales donde no hay energía eléctrica ni agua potable. Muchas personas llegan a los campos de acogida sin nada, gravemente traumatizadas. Si no nos anticipáramos, la ayuda llegaría demasiado tarde, especialmente en el caso de los niños, las mujeres embarazadas, los enfermos y los ancianos. Un ejemplo de carrera contra el tiempo es el plan de emergencia que ACNUR desarrolla desde 2003 para asistir a la población civil sudanesa que huye de los ataques de las milicias. En Darfur, Sudán, se encuentran un millón de desplazados internos por el conflicto y más de 200.000 personas han cruzado la frontera hacia Chad. ACNUR ha conseguido trasladar a cientos de miles de sudaneses desde la frontera a varios campamentos en zonas seguras. Ha enviado a Chad y Sudán tiendas, mantas y equipos de potabilización. Moussa Hassan Issakh revive la atrocidad que les llevó a él y a su familia al campo de refugiados de Djabal en el este de Chad. Llegaron a su poblado en Darfur soldados armados y milicianos “janjaweed” en camiones y montando a caballo. Arrasaron las chozas y el mercado local, asesinando y robando. “Salimos para ver qué ocurría. Vi un hombre muerto al lado de nuestra puerta”, dice Moussa. Sin tiempo para recoger ninguna de sus pertenencias, la familia entera huyó para salvar sus vidas. Tuvieron suerte. “Aquel terrible día asesinaron a unas 450 personas mientras huíamos”. La historia de cada refugiado es distinta y cada sufrimiento es personal. Los refugiados esperan la ayuda de emergencia, la paz en sus países para poder regresar y una oportunidad para reconstruir sus vidas. Gracias a las aportaciones de los donantes, ACNUR ayuda a los refugiados a mantener la esperanza de un futuro mejor. Si quieres colaborar llama al 902 218 218 o entra en www.eACNUR.org

Chad: ©ACNUR/B. Heger
Colombia:  ©ACNUR/W. Spindler

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