Su ascenso en CajaMurcia

AJuan Estresado le quieren hacer gestor comercial, que, según palabras del director general, es la cantera de los futuros directores, o sea, los “pavones” de Caja- Murcia, porque, como ya sabemos, a los galácticos les ficha a bombo y platillo y con esposa incluida. Pero bueno, eso pertenece a la galaxia central y nosotros somos de oficinas terrenales.

Le han comentado que tendrá tarjetas de visita, una agenda personalizada y su cartera de clientes para gestionarla. También le recuerdan que su nuevo trabajo no se reduce sólo de 8 a 15 horas, sino que precisa de dedicación exclusiva y por supuesto nada de negocios que puedan ser incompatibles con la Caja o le puedan distraer de su actividad principal.

Un alto jefazo de esos que nunca ha pisado una oficina y que aparece siempre en los viajes de placer, le informa de lo bonito y gratificante que es el contacto con el cliente, además de las importantes retribuciones que puede conseguir, pero, eso sí, siempre y cuando la oficina cumpla sus objetivos y no aparezca la fatídica mora, faltaría más.

Ante una decisión de tal calibre, Juan afirma que se lo tiene que pensar. Mala respuesta; su interlocutor le dice que para pensar ya hay otros y que no están los tiempos como para dejar pasar ocasiones así. Le comenta que la Caja ha pensado en él y que ese gesto debería valorarlo adecuadamente y pensar en su carrera profesional.

Juan Estresado se siente abrumado y acepta el nombramiento entre ánimos y elogios de su jefe, que le aventura un futuro lleno de éxitos.

Cuando llega a casa le comenta a su mujer su nuevo cargo y ésta, orgullosa, le pregunta cuánto más va a ganar todos los meses y si harán viajes de placer. Juan le contesta que de dinero no han hablado y que los viajes son para un grupo de jefes que viaja siempre y el resto para los superdotados, esos que luego hacen crónicas maravillosas poniéndonos los dientes largos y haciendo una exaltación a la amistad, el compañerismo, al trabajo en equipo… Ya lo dijo Calderón: “Fingimos lo que somos”. En fin, como diría mi niño: “Cosas de mayores”.

A Juan Estresado le deseamos una carrera profesional llena de éxitos y que tenga una buena cartera, que cumpla los objetivos, que no tenga mora, que trabaje de 8 a 15, que tenga pocas reuniones, que no le griten sus jefes, que sea obediente, que tenga un buen jefe de zona, que no tenga problemas de ansiedad… y que le toque la lotería por Navidad.

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