Al Loro

¿Sabías que...?

  • Para calcular los efectos del euro, los cerebros de la Caja, entre otras cosas, tomaron la decisión de hacer una calculadora. Como se temían que sería algo insuficiente, la complementaron con una campaña de edredones para pasar mejor la calentura.

  • Las grandes cajas se cargan a Ricardo de Pradas (responsable de relaciones laborales de la ACARL), por su ineficacia para conseguir en el sector de cajas de ahorros la flexibilidad de horarios. Con este precedente, la negociación del próximo convenio colectivo se barrunta complicadilla.

  • Las prejubilaciones cumplen dos objetivos fundamentales. A saber: por un lado, la Caja reduce los gastos de personal para mayor gloria de los ratios de eficiencia (al ir con cargo a reservas no se contabilizan en la cuenta de resultados) y, por otro, los hospitales aligeran los servicios de quemados y siquiatría.

  • Los trabajadores de nuestra oficina de Madrid no pasan el reconocimiento médico anual. Debe ser cosa de provincias.

  • Las bases de cotización de la Seguridad Social se han unificado este año. A partir de ahora y reuniendo los requisitos necesarios, la mayoría de los trabajadores de la Caja podrán cobrar la pensión máxima de la Seguridad Social.

  • La entidad ha sufrido una pérdida irreparable con la prejubilación de Joaquín González (presidente de Csica Cajamurcia). Afortunadamente, los trabajadores/as seguiremos teniendo la gran "fortuna" de que, aun prejubilado, continuará representándonos en el Consejo de Administración.

  • La proliferación de empresas participadas por la Caja sigue en aumento; primero fue la empresa inmobiliaria, después la de seguridad, más tarde la Fundación, ahora patrimonio. A este paso, cada departamento va a tener su propio chiringuito.

  • La consultora Arthur Andersen es la auditoría elegida por la Caja y sus "sindicados satélites" para controlar la evolución de nuestro Fondo de Pensiones. Como es sabido, esta compañía ha salido muy dañada por su implicación en el escándalo del gigante eléctrico Enron y ha perdido más de 30 grandes clientes que suponen una facturación para la consultoría de 100 millones de dólares anuales.

  • Los recientes nombramientos en Juan Carlos I han tenido buena acogida por la generalidad de la plantilla. Parece que, en esta ocasión, la lógica organizativa se ha impuesto al mero reparto de poder. Por cierto, hablando de fútbol, para fichajes, fichajes los que aterrizan en la Subdirección Financiera… y van dos.

  • Los últimos fichajes de directivos de la Caja vienen con "paquete" incorporado".

No señor, no es cierto

  • Que se haya creado la empresa participada CM Proyectos y Mantenimiento para contratar de forma discreta a un "cuñadísimo". Los planes de su creación eran antiguos y siguiendo la línea de reducir la Caja a poco más que el comité de Dirección. Tampoco es cierto que para hacerle "hueco" se haya desplazado a oficinas a nadie.
    La gente es que es la repera y dice unas tonterías.

  • Que el Gobierno regional de Murcia, a tenor de las últimas incorporaciones sin oposición practicadas en la Caja, haya transferido a nuestra empresa parte de sus competencias en creación de empleo de "alto voltaje".

  • Que muchos trabajadores estén dispuestos a renunciar a su gratificación por el tema del euro, para levantar un mausoleo a la memoria de los que algún día creyeron que esta empresa agradece y valora el esfuerzo de sus trabajadores.
    ¡Descansen en paz!

  • Que la congelación de la retribución variable para el equipo directivo en el año 2001 haya venido motivada por su ineptitud sobrevenida.

  • Que la fusión con Cajamadrid sea cosa del pasado.
    Últimamente se huele mucho a cocidito madrileño.

  • Que la Caja se esté renovando con las prejubilaciones. Los empleados de a pie se prejubilan y no pasa nada, mientras la mayoría del equipo directivo es prejubilable y siguen en su puesto.
    ¡Con la falta que le hace a la empresa y al negocio una limpieza a fondo de parte del equipo directivo!

  • Que el libro de cabecera de nuestros grandes líderes sea "Amado amo".

  • Que las colas en Cajamurcia sean una manifestación cultural. Aunque por el volumen de éstas, se podría cobrar entrada por ver la película"Trabajadores al borde de un ataque de nervios".

  • Que Cajamurcia sea una delegación de la Comunidad Autónoma de Murcia, aunque algunas veces lo parezca a tenor de recientes incorporaciones.

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