Tengo un primo que hizo el primo Mi querido primo Vicente un hombre muy obediente, educado y servicial, trabajaba en una Caja de director afamado por su trabajo adecuado a la exigencia "papal". Su familia le veía ni de noche ni de día (en la misa de domingo). Trabajaba a "troche y moche" por el día y por la noche descansaba entre "comías" y casi nunca dormía. Vivió infinitas batallas de las que fue victorioso ensalzado entre laureles en numerosos "cocteles" por sus jefes allegados que alababan, entre vítores, su osadía y su afán. Pero un día Vicentito tuvo un fallo garrafal cometió un tremendo "fiasco" en el que manchó el buen nombre de la Cajita de tal. Se terminaron los "cocteles" los vítores y alabanzas; las osadías del primo y el trabajar por la noche. Le pusieron de cajero trabajando por el día mientras los allegados jefes estudiaban las medidas necesarias, según dicen, para poderle largar. Después, pasado algún tiempo le llegó el comunicado de despido por supuesto. Ya
está mi primo Vicente por el día y por la noche conviviendo
con su gente. |