Que la Sección Sindical
de UGT se organiza de manera democrática y que las decisiones
que toma no son fruto de la calentura individual de ninguno de sus miembros,
sino fruto del debate y de la decisión mayoritaria del colectivo.
Que tanto las reivindicaciones
como la estrategia de la Sección Sindical de UGT están
aprobadas en los Plenarios de Delegados Sindicales que mensualmente
se celebran.
Que si lo que persiguen
es dividir a la Sección Sindical de UGT, seguro que consiguen
el efecto contrario. Aquí no hay buenos y malos, sino trabajadores
que bajo unas siglas centenarias luchan por el cumplimiento de las normas
establecidas y por mejorar las condiciones laborales de todos, incluidos
los que nos denostan.
Que respetamos toda organización
democrática que se presente a las urnas, si lo hace limpiamente
y aceptando las reglas del juego. Pero cuestionaremos la representatividad
de aquellas asociaciones cuyo origen y desarrollo se encuentren auspiciados
y amparados por las empresas, con un ámbito de actuación
restringido a las propias entidades, prestándose a hacerles el
trabajo sucio utilizándoles de arietes contra los sindicatos
reivindicativos.
Sí a la convivencia,
a la tolerancia, al respeto, a la crítica. No al monopolio de
los que nombran, cesan, trasladan, ascienden, contratan a dedo