Colaboraciones

Reflexiones de un encerrado

En las horas muertas del encierro han ido cayendo en mis manos noticias de los demás Sindicatos y su posición ante la convocatoria efectuada por UGT. No soy amante de diatribas intersindicales que tanto solazan a algunos, pero a veces se hace imprescindible aclarar posiciones.

Aquí dejo algunas de las reflexiones que me han producido. Vayamos por partes.

CSICA ha reaccionado prontamente. La verdad, ninguno de nosotros esperábamos que aplaudieran ni apoyaran esta medida. Como no podía ser de otra forma, y como la voz de su amo que son, se ha marcado un rollo, que de no ir encabezado por un membrete de "sindicato", lo podría haber firmado el mismísimo Director General.

Uno entiende que la cúpula emergente de este "colectivo" se preste a ciertos chalaneos; hay que pagar las poltronas regaladas, pero me asaltan las dudas de lo que pueden pensar sus afiliados cuando vean en sus nóminas, si llega el caso, el recorte de la antigüedad y se descalifique por sí misma la sarta de tonterías que vienen argumentando para no respaldar el encierro.

CGT, desde otra perspectiva, ofrece una reacción confusa, tanto por lo virulento y fuera de tono de alguno de sus párrafos como por la impresión que dan de estar por encima del bien y del mal al enjuiciar a los demás. Gracias por perdonarnos la vida y admitir que pudiera haber algo de "sinceridad" en nuestros planteamientos. A ver si con un poco de suerte nos dais la homologación de Sindicato de Clase.

Soy defensor de la independencia de cada Sindicato para hacer y/o decir lo que quiera y, por lo tanto, mis respetos para los escritos, a ratos coincidentes, de CSICA Y CGT. Están en su derecho y su responsabilidad, pero de igual manera pido, exijo respeto y seriedad a la hora de enjuiciar nuestras decisiones.

Creo que los Sindicatos están para negociar y para presionar. UGT lo viene haciendo así desde tiempo inmemorial y en esta dialéctica estaremos situados si de ello se extrae algún beneficio para los trabajadores de la Caja, moleste a quien moleste.

Por supuesto, todo mi respetuoso agradecimiento para el escrito de CC.OO.

Pero, además de todo esto, lo que más me interesa resaltar es el ánimo que traía la llegada de un nuevo fax de apoyo de las oficinas, de los departamentos, de otras secciones sindicales, de organismos de UGT, etc. Sobre todo, ha sido muy importante para mí y para el resto de los encerrados la presencia física de compañeros que vinieron a vernos, a fumarse un cigarro con nosotros, a tomarse el bocata del jueves o a saludar simplemente, demostrando así su desacuerdo con esta situación insostenible que les merma calidad en sus relaciones laborales y cantidad en su salario.

Como era de esperar, las instalaciones están impecables. Nos hemos levantado pronto para ordenar carniceros, retirar colchonetas, etc. Queremos que la oficina ofrezca el aspecto "apropiado" y que el trabajo sea desarrollado con fluidez y con toda normalidad.

Incluso algún cliente nos da su aprobación ocasional, esperanzado en que, con acciones como ésta, se acaben las colas en las ventanillas y la rotación vertiginosa de empleados. Los claveles que repartimos con la nota de las reivindicaciones dan un toque simpático y relajan el ambiente.

Ya finalizado el encierro, observo a mis colegas. Estamos cansados, pero contentos. Creemos en lo que estamos haciendo. Vamos a seguir negociando cada vez que haya ocasión, pero nos vamos a oponer a todo sesgo autoritario cuando se trate de cuestiones capitales para el presente y el futuro de los trabajadores de la Caja, eso sí, siempre con mucho respeto.

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