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Editorial
Prejubilaciones:
un camino abierto
HASTA
ahora, la Caja ha venido utilizando, para el rejuvenecimiento de su plantilla,
un sistema basado en la extinción del contrato de trabajo con indemnización
pactada. Esto quiere decir que, a petición del empleado, la Caja
ha aceptado la baja del trabajador previo pago de una cantidad.
Dado que últimamente las solicitudes han venido en aumento, la
Caja nos planteó a los sindicatos negociar un sistema de prejubilaciones
basado en la voluntariedad del trabajador a partir de los 55 años
de edad. En el mes de diciembre del año pasado, la Subdirección
de Recursos Humanos nos hizo llegar un documento con las condiciones de
las prejubilaciones. En este documento se recogían las bases normales
para acceder al sistema prácticamente idénticas al de la
mayoría de las Cajas del Sector, menos en lo referente al porcentaje
del salario, que inicialmente fue de un 70% de todos los conceptos salariales,
con la excepción de la retribución variable, dietas y kilometraje.
La Sección Sindical de UGT valoró en su momento de manera
positiva que la Caja se planteara una propuesta de prejubilaciones, pero
ésta debía ser lo suficientemente atractiva para conseguir
el objetivo que se persigue, y que no es otro que el rejuvenecimiento
de la plantilla. En UGT entendíamos que para que esto fuese así
se debían dar las siguientes condiciones: Voluntariedad total por
parte del empleado. Mantenimiento de la situación de alta en la
Caja y en la Seguridad Social. El 90% de su retribución real. Jubilación
a los 65 años con idéntico complemento de pensiones al que
percibiría en caso de haber continuado en activo. Los mismos beneficios
sociales y en los mismos términos que los trabajadores en activo
(cesta de Navidad, ayuda de estudios, préstamos, etc.). Las contingencias
de invalidez, viudedad y orfandad como si hubiese continuado en activo;
que las dotaciones no afectaran a las pagas de beneficios del personal
que continúa en activo y que las prejubilaciones que se produjeran
fuesen cubiertas por el mismo número de plazas fijas con un sistema
de pruebas y oposiciones.
Pues bien, después de tres meses de negociaciones podemos concluir
que gran parte de nuestras propuestas han sido recogidas en el texto final
del acuerdo: hemos modificado el porcentaje del 70% inicial de la Caja
hasta llegar a un 85%. Y después hemos desbloqueado ese tope máximo
con un premio de tres pagas. Esto prácticamente es el 90% del salario
neto si tenemos en cuenta los ahorros fiscales en el IRPF (3% aproximadamente)
y el premio de las tres pagas. El resto de nuestras aspiraciones están
recogidas en líneas generales.
Seguiremos, como hasta ahora, denunciando la inexistencia de un sistema
de acceso a la Caja que garantice la igualdad de oportunidades. En ese
sentido creemos que se ha perdido una ocasión de oro para haber
planteado unas oposiciones externas para cubrir el 50% de las vacantes.
Por otra parte seguimos insistiendo en que la motivación de muchos
trabajadores por acogerse a estos planes tiene más que ver con
la aplicación indiscriminada y en cascada de nuevas tecnologías
sin los oportunos y adecuados períodos formativos, con el incremento
permanente de la presión a que se ven sometidos y con la falta
de ilusión en este proyecto del que cada día se desengancha
más gente, que con el deseo de abandonar esta Caja.
Pero tanto la creación de nuevos empleos como la transformación
de contratos temporales en fijos y, sobre todo, la realidad de este colectivo
cercano a la jubilación, nos han animado a poner finalmente nuestra
firma en el acuerdo.
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